
Desde que el ser humano se dio cuenta de las ventajas que le producía vivir en sociedad, y ante el peligro que significaban los grupos de delincuentes, surge la necesidad de crear un órgano encargado de proteger los derechos fundamentales de todo individuo; vida, libertad y propiedad privada. Es así como se da el surgimiento del Estado, al cual voluntariamente las personas dotaron de cierto poder para que este pudiera cumplir con las funciones que se requerían.
Durante el transcurrir de los tiempos se han desatado múltiples discusiones para definir las funciones que esta “institución” debe cumplir, de estas surge una diversidad de teorías entre las cuales algunas plantean como necesaria y obligatoria la intervención estatal en todo ámbito de la vida de los ciudadanos; recreación, salud, educación, vivienda, transporte, infraestructura, economía, seguridad, justicia, etc., y dicha intromisión se justifica basándose en la premisa de evitar “desigualdades sociales”, ya que; para aquellos que mantienen esta teoría, de no existir el Estado los más fuertes siempre abusarían de los más débiles, y estos quedarían sumidos de por vida en la miseria.
Mientras más intervenga el Estado, más poder se le entrega a quienes lo administran y menos libres son los ciudadanos, ya que para cumplir con las funciones extras, este ente “regulador” necesita agenciarse de más recursos; y debido a que el Estado no genera ganancias sino simplemente recauda impuestos de lo que producen los individuos, los ciudadanos se ven obligados a tributar más y por ende la cantidad de recursos disponibles para utilizar como mejor lo consideren se ve reducida. Actualmente, los individuos estamos perdiendo libertad, el Estado con el argumento de proteger a los ciudadanos y regular la convivencia y movilidad en el país han dispuesto una serie de sanciones económicas que han visto como resultado una recaudación millonaria, programas como los parquímetros, las fotomultas y las corporaciones como la policía Auxiliar que venden servicios de seguridad privada a empresas e instituciones son unas autenticas minas de oro que sirven como “cajas chicas” para financiar las campañas electorales de políticos en México. Sé que muchos están a favor de las fotomultas que disminuyen accidentes y pérdidas de vidas, sin embargo creo que las fotomultas se pueden quitar de día ya que es en la noche en dónde puedes conducir con más velocidad ya que durante el día siempre hay tráfico, de igual forma lo que cobran los parquímetros se transparentaría si con el dinero que recaudan compraran terrenos para construir edificios de estacionamientos, así tendríamos más movilidad y más espacio para los automóviles.